South Summit 2026: la convergencia de la IA en un ecosistema europeo maduro

BBVA Spark

25 Junio, 2026

El South Summit 2026, celebrado del tres al cinco de junio en Madrid, ha tenido este año como protagonistas temáticas de actualidad para el ecosistema emprendedor como son el liderazgo europeo, la consolidación de la IA como la gran tendencia transversal a todos los sectores y la innovación.

La convergencia de la IA como tendencia que lo inunda todo se ha convertido en la gran protagonista en un ecosistema europeo tecnológico maduro y que mira al futuro con optimismo. Estas son las principales conclusiones del South Summit, evento celebrado en Madrid que con esta edición cumple 15 años. 

Esta edición del South Summit ha reunido a más de 20.000 asistentes, 7.500 startups y 2.100 inversores que gestionan 580.000 millones en fondos. BBVA Spark tuvo un papel destacado en el evento con un espacio propio, la celebración de un ‘brunch’ exclusivo y la participación de sus principales responsables en varios paneles. 

Un encuentro en el que inversores, fundadores y expertos han debatido sobre el buen momento que vive el ecosistema europeo, a pesar de enfrentarse a retos como la fragmentación del mercado o la sobrerregulación. Estos desafíos añaden complejidad a las compañías que quieren crecer en el continente. Si antes el foco estaba en el beneficio, ahora la rentabilidad es la gran palanca que miran los inversores. Todo ello atravesado por la IA, gran disrupción tecnológica de nuestro tiempo que atraviesa todos los sectores e impacta en el modo en que los fundadores plantean sus compañías.

Europa como reto

«Veo un futuro brillante en Europa: todas las piezas ya están sobre la mesa y el efecto dominó ya ha comenzado». Así resumía Santiago Muguruza, responsable global de BBVA Spark, el momento que vive el continente, al tiempo que destacó el buen momento que vive el ecosistema español que ha logrado su su tercer mejor año histórico en inversión recibida y ha alcanzado un valor de 125.000 millones de euros, según Dealroom.  

En este momento de madurez de España y Europa, también quedan retos para afianzar el crecimiento y, sobre todo, poder competir con otros mercados como EE UU o China. «Europa tiene una oportunidad enorme por delante en los próximos años. Es ya una referencia y lidera algunos de los sectores más exitosos como espacio, energía y ‘lifestyle'», defendía Miguel Ángel Alcalá, responsable de BBVA Europa, que matizaba: «Necesitamos diversificar nuestras fuentes de capital».

Alcalá ha compartido este diagnóstico en un panel con Enrico Letta, ex primer ministro de Italia y decano de la Escuela de Políticas, Economía y Asuntos Globales del IE, y Lucien Burm, presidente de la Asociación de Startups de Países Bajos, que lamentaba que solo se quedaba el 10% de los unicornios en su país, mientras que el resto se iba a otras geografías, especialmente EE UU. Letta coincidía en el diagnóstico, y apuntaba a un «problema de mentalidad» que diferenciaba a los europeos de los estadounidenses: «La mentalidad es lo que ha hecho que EE UU tenga éxito en la IA. Cometieron muchos errores, pero al final consiguieron el dinero y tuvieron éxito». 

Uno de los retos a los que se enfrentan las compañías cuando quieren crecer en Europa es la complejidad del mercado. «La fragmentación es uno de los aspectos estructurales que tenemos que solucionar primero», indicaba Miguel Ángel Alcalá. «Lo que encuentran cuando entran en un nuevo mercado es que hay diferentes mercados laborales, diferentes sistemas fiscales y diferentes regulaciones«, explicaba Alcalá, que concluía: «A fin de cuentas, cuando quieren escalar, necesitan gastar muchos recursos para manejar esta complejidad».

Rentabilidad y adaptabilidad

La madurez del ecosistema también se observa en el cambio de prioridades tanto de compañías como de inversores. Así lo definió Lejla Hozdic, responsable global de Riesgos de BBVA Spark: «Hace pocos años, todo giraba en torno al crecimiento, la siguiente reunión o la próxima ronda, pero ahora la conversación ha cambiado hacia la gran R, la rentabilidad«. Una evolución de las prioridades que también se refleja en cómo evolucionan las compañías, porque «crecer no significa necesariamente tener éxito, sino que significa más complejidad». 

Saber manejar esta complejidad y poder adaptarse a los ciclos del mercado es clave para que una compañía atraiga inversión. «En los primeros meses, nosotros nos basamos en un ‘mix’ entre promesa y evidencia«, explicaba Santiago Muguruza, que añadía: «Al principio, tenemos que ver esa promesa, pero también que van en la buena dirección». Algo que debe concretarse en capacidades específicas según crece la compañía. «En fases avanzadas es fundamental la evidencia: es muy importante para nosotros conocer cómo de rápido podrá una compañía modular en términos de coste o estrategia, y es algo que ofrece mucha credibilidad», explicaba Muguruza durante su panel sobre el estado del ecosistema europeo. 

Para poder avanzar en un contexto cada vez más complejo, es necesario dotarse del personal adecuado para entender el momento que vive la compañía y tomar las decisiones correctas. «Es muy importante contar con un director financiero (CFO) experimentado. La estructura de capital de cada compañía debería ser diferente según las necesidades y la fase en la que se encuentre», añade Muguruza. 

Así lo cree también Lejla Hozdic, que defiende que las «compañías necesitan entender qué necesidades de capital tienen: a veces es ‘equity’ y a veces necesitan ‘venture debt’«. Es algo en lo que coincide Jan de Dreu, responsable de Venture & Growth Lending Europa en BBVA Spark, que participó en un panel sobre ‘equity’, deuda y ‘venture capital’ junto a otros dos inversores.

De Dreu explica que la deuda se ha convertido en un producto estándar que atrae cada vez a más compañías tecnológicas. «‘Equity’ es lo que necesitas al principio de la compañía, pero cuando empiezas a crecer, la deuda puede ser un instrumento muy útil para escalar el negocio, tener menos dilución y hacer crecer la estructura». De hecho, apunta a la flexibilidad de la deuda que puede «ser de uno o dos millones o de 20 millones o más» como un elemento para adaptarse a las necesidades de las compañías.

Convergencia de la IA

El impacto de la IA en todos los sectores ha centrado la conversación de muchos paneles, como el que compartió Ainhoa Campo Nieto, directora de Inversiones de BBVA Spark, con Yaroslav Verinchuk, cofundador de Snul Comms, Lauri Antalainen, presidente de la Red Estonia de Business Angels, y Elena Contioso-Fleming, ‘regional director south’  28 Digital. El avance de la IA se percibe también en el peso que ya está adquiriendo en España: el valor agregado de la IA ya representa el 12% del valor total del ecosistema tecnológico español, frente al 7% de hace cinco años, según Dealroom. 

«Hay una convergencia entre industrias gracias a la IA. Antes hablábamos de los sectores de manera separada, pero ahora tenemos un horizonte común que atraviesa toda la economía», explica Campo Nieto, que destaca la oportunidad para Europa al integrarlo en sectores donde tiene experiencia como la energía o la movilidad. Algo en lo que coincide Antalainen que defiende que, si la pandemia de COVID demostró que no hacía falta desplazarse para tener reuniones, ahora la IA amplía las oportunidades y «se necesitan muchos menos recursos para poder acceder al ‘dealflow'». 

La próxima gran oportunidad de la IA para Campo Nieto está en la IA física: «La nueva ola de la IA ya no es digital, es física, y estará aplicada a la robótica y a la automatización de sistemas«. La conversación para ella ya no está tanto en los modelos sino en cómo afecta al talento, a las industrias y al capital. Todo ello en un ecosistema que ve una oportunidad en su madurez. «Vamos camino de construir empresas internacionales sólidas y vemos cada vez más inversiones estratégicas». 

South Summit cerró su 15ª edición en 2026 con la percepción de que Europa tiene bases sólidas para crecer desde un ecosistema maduro que entiende su potencial y sabe navegar la complejidad.